miércoles, 23 de junio de 2010

En que anduve, contado en fotos -- Parte III

Pero la farra no terminó en la city! Me traje a mis amigas a Vermont y estuvimos juntas casi hasta el próximo fin de semana. Menos tiendas, menos fotos, más verde, más fiaca, se nos tapo la cañería de la cocina, más para limpiar en casa, menos tiempo para escribir en este blog. Un potpurri.








En que anduve, contado en fotos -- Parte II

En Mayo me fui un fin de semana a New York. Me fui sola, sin marido ni hijos. Pero no estuve sola, al contrario, estuve muy bien acompañada. No hay nada en el mundo como un fin de semana con viejas amigas. Por supupuesto, sacamos muchas fotos.
















En que anduve, contado en fotos -- Parte I

Un dia perdido de Mayo, llegamos a casa y vimos un nido en el farol de nuestra entrada. Este es el segundo año que una familia de petirrojos nos elige para establecer su morada.

Al cabo de unas semanas, nacieron los flamantes pichones. Madre y padre sobrevolaban el nido constantemente trayendo comida para los críos.


Después, una cierta mañana luego de una tormenta y sobrepasado por el peso de las criaturitas, el nido cayo. Cuando salimos de casa encontramos solo a uno de los bebes paralizado al ladito del nido. No lo tocamos y acomodamos una silla cerca para que no lo viera ningun gato o conejo ni lo pisara alguien que pudiera llegar a casa distraído.


La madre hacía guardia desde cerca. En esta foto ella está esperando en la calle que yo me vaya para traerle comida al pichón caído. Esa misma tarde, cuando sali de casa, el pichón ya no estaba.

Caminé por el jardín buscándolo y de pronto vi un revoloteo de algo pequeñito en el piso. Era nuestro amigo que estaba intentando aprender a volar.